Cubre una foto con máscaras numeradas, protege cada una con una pregunta, y comparte un solo enlace. El alumnado responde en conjunto para revelar la imagen, pieza a pieza.

Tres pasos, sin necesidad de software de planificación de clases.
Un mapa, un personaje histórico, un diagrama, cualquier cosa ligada a la lección.

Vocabulario, fechas, un cálculo, lo que la clase necesite recordar.

Sin inicio de sesión para el alumnado. Responden juntos para levantar cada máscara.

El alumnado solo abre el enlace. Nada que instalar, nada que registrar.
Más rápido de preparar que una diapositiva, reutilizable en cada clase.
La imagen es la recompensa, así que el alumnado se esfuerza por acertar.
Proyéctalo, o deja que el alumnado siga desde su propio dispositivo.
Dos guías pensadas para el aula: cinco formatos de inicio de clase listos para usar, y un paso a paso de un cuestionario de vocabulario de cinco minutos.
Gratis para jugar, gratis para crear, sin software que instalar.